jueves, octubre 19, 2006

SOLO POR HOY

Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

Tendré el máximo cuidado de mi aspecto: seré cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mí mismo.

Seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.

Me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

Dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

Sólo por hoy haré una buena acción y no le diré a nadie.

Haré por lo menos una cosa que no debo hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos trataré de que nadie se entere.

Me haré un programa detallado. Quizás no lo cumpliré completamente, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

Creeré firmemente aunque las circunstancias demuestren lo contrario que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie existiera en el mundo.

Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

2 comentarios:

Gabriel A. del Goto dijo...

wow... alucinante.
me encanto.

Rossy Victoria dijo...

Ese mismo mensaje lo tenia mi abuela en la puerta de la nevera. Muy chulo y positivo.