martes, diciembre 11, 2007

La ley de la vida

Siempre he dicho que lo que tu des los recibirás tarde o temprano, ya sea algo bueno o algo malo. Por eso es importante sembrar cosas buenas para cosechar cosas buenas.

Cuando veo alguna injusticia la verdad que me molesta mucho pero se que simplemente eso no quedara así, Lo mismo que cuando alguien hace algo bueno se que se va a aplicar aquello de que cosas buenas traen cosas buenas y cosas malas traen malas cosas también.

Pensando sobre esto recordé Un dia cuando todavía estaba en la universidad cogiendo lucha con la omsa, entro otra señora junto conmigo íbamos paradas desde la feria ; un joven muy atento le dice a la señora que se siente en su lugar y ella muy agradecida le dio muchas bendiciones, pero claro como siempre nunca falta un pelo en un sancocho un señor grita desde atrás :"tu si eres pariguayo esa mujer tiene mas fuerza que tu no le de naa" no se porque el se dirigió de esa forma a aquel joven pero me dio un pique pero no dije nada, en ese momento se inicio una discusión hacia aquel señor y le cayeron en cima diciéndole cosas, el joven simplemente dijo , yo no hago esto porque sea pariguayo o nada simplemente se que esta señora es la madre de alguien y yo también tengo una, quizás alguien haga lo mismo por la mía; en ese momento pensé muchas cosas y la verdad es que es así, yo hago una buena acción pero no necesariamente tiene que ser a mi que se me devuelva lo bueno puede ser a un ser querido y creo que para mi esa es la mayor satisfacción.

5 comentarios:

alyohara dijo...

todo lo que se hace en bien queda en bien...

Joan Guerrero dijo...

Tú lo has dicho, Samagda.

Francis dijo...

Thanks for your comment on my dog lover..I like your style of your blog

Reina Abeja dijo...

el que da, recibe.

Perlas de Dios dijo...

Realmente la Biblia habla que de lo que está lleno el corazón habla la boca. Procuremos que este hecho lo pasemos por desapercibido en nuestros corazones y lo valoremos en nuestras mentes para siempre poder practicar lo bueno, según la Biblia, y atesorar buenos principios en nuestros corazones.